JULIO 27

Reúne tu familia y lee Hoy "¿Qué hacer cuando me están apedreando?"

"Oyendo estas cosas, se enfurecían en sus corazones, y crujían los dientes contra él. Pero Esteban, lleno del Espíritu Santo, puestos los ojos en el cielo, vio la gloria de Dios, y a Jesús que estaba a la diestra de Dios, y dijo: He aquí, veo los cielos abiertos, y al Hijo del Hombre que está a la diestra de Dios. Entonces ellos, dando grandes voces, se taparon los oídos, y arremetieron a una contra él. Y echándole fuera de la ciudad, le apedrearon; y los testigos pusieron sus ropas a los pies de un joven que se llamaba Saulo. Y apedreaban a Esteban, mientras él invocaba y decía: Señor Jesús, recibe mi espíritu. Y puesto de rodillas, clamó a gran voz: Señor, no les tomes en cuenta este pecado. Y habiendo dicho esto, durmió" (Hechos 7:54-60).

La sabiduría, y las palabras de Esteban eran tan penetrantes que los del concilio se estremecieron de la rabia y decidieron apedrearlo. ¿Qué estaba pensando Esteban mientras lo arrastraban? ¿Qué estaba sintiendo? ¿Cuál fue su reacción ante tanta injusticia? Si miramos cuidadosamente al pasaje, vemos que:

(1) Esteban no actúo según la carne, dándole rienda suelta a sus instintos. Él permitió que el Espíritu de Dios lo guiara, estaba "lleno del Espíritu";

(2) Esteban se llenó de esperanza, y sus ojos fueron alumbrados; literalmente vio a Jesús de pie, aplaudiendo al primer "testigo" [griego, mártir], ["He aquí, veo los cielos abiertos, y al Hijo del Hombre de pie a la diestra de Dios", v. 56; "La Biblia de las Américas"];

(3) Él estaba consciente de aquellos que estaban al lado de él. Había allí un joven "que se llamaba Saulo". Esteban estaba pensando en su testimonio. Tal vez orando, "gracias Señor, aún en esta hora dame tu poder para ser tu testigo";

(4) Esteban sabía de dónde había venido: Dios lo había salvado; sabía dónde estaba; estaba en Cristo; y sabía hacia dónde iba: "Señor recibe mi espíritu". Estaría en la compañía de su Señor y Salvador Jesucristo. Esteban estaba seguro y tenía identidad;

(5) Esteban sabía a quién tenía que imitar en estos momentos; y tomó la misma actitud de Jesús, perdonando a sus malhechores. Esteban imita a Jesús y expresa los mismos pensamientos de Jesús en su crucifixión. Cuando "exprimen" a Esteban, Cristo es lo que sale y brota de él. Llega a ser "una fuente de agua viva", y "durmió".
"Alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos" (Efesios 1:18).

  • "Y puesto de rodillas, clamó a gran voz: Señor, no les tomes en cuenta este pecado. Y habiendo dicho esto, durmió" (Hechos 7:60).
  • Sabiendo Jesús que el Padre le había dado todas las cosas en las manos, y que había salido de Dios, y a Dios iba" (Juan 13:3).
  • Sed imitadores de mí, así como yo de Cristo" (1 Corintios 11:1).
  • Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús" (Filipenses 2:5).
  • A fin de conocerle [a Jesús], y el poder de su resurrección, y la participación de sus padecimientos, llegando a ser semejante a él en su muerte" (Filipenses 2:10).
  • Y Jesús decía: Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen. Y repartieron entre sí sus vestidos, echando suertes" (Lucas 23:34).
  • En el último y gran día de la fiesta, Jesús se puso en pie y alzó la voz, diciendo: Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva" (Juan 7:37-38).

Señor, no sabemos cuándo nos venga la persecución, o la injusticia, o el maltrato por serte fieles y servirte, pero sí sabemos cómo debemos responder. Te damos gracias por el testimonio de Esteban, que nos guía cómo responder en la hora más difícil de nuestra vida.

Bendiciones,

Christian Sarmiento
sarmiento
Christian Sarmiento,

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