JUNIO 29
Reúne tu familia y lee Hoy "¿Será que los creyentes hemos perdido el temor del Señor?"
"Al oír Ananías estas palabras, cayó y expiró. Y vino un gran temor sobre todos los que lo oyeron . . . Y vino gran temor sobre toda la iglesia, y sobre todos los que oyeron estas cosas. Y por la mano de los apóstoles se hacían muchas señales y prodigios en el pueblo; y estaban todos unánimes en el pórtico de Salomón. De los demás, ninguno se atrevía a juntarse con ellos; mas el pueblo los alababa grandemente. Y los que creían en el Señor aumentaban más, gran número así de hombres como de mujeres; tanto que sacaban los enfermos a las calles, y los ponían en camas y lechos, para que al pasar Pedro, a lo menos su sombra cayese sobre alguno de ellos. Y aun de las ciudades vecinas muchos venían a Jerusalén, trayendo enfermos y atormentados de espíritus inmundos; y todos eran sanados" (Hechos 5:5, 11-16).
1. ¿Qué sucedería si colocamos un anuncio en el periódico, o en la radio, la televisión, la Internet que diga: "Asista a nuestra iglesia. Allí usted experimentará la presencia de Dios. Allí usted verá a Dios obrando en vivo y en directo. Habrá maravillas, señales, milagros. ¡Su vida será transformada radicalmente! Sin embargo, si después de un tiempo de asistir usted miente, dice chismes, o vive en pecado, usted pudiera caer muerto durante el culto de alabanza? La muerte de Ananías y Safira creó mucho temor en los creyentes y también dentro de los no creyentes. Todos se dieron cuenta que ser discípulo de Jesús no es un juego. Seguir a Jesús es un asunto radical, se es cristiano, o no se es cristiano. Desafortunadamente mucha de la población de nuestras iglesias han perdido el temor del Señor, el respeto por su Presencia, y asisten a las iglesias como si fuera a un concierto, un evento social, o un lugar de terapia para salir aliviados de las cargas que la sociedad moderna impone. Se va a la iglesia para experimentar la presencia de Dios y ser transformado radicalmente desde adentro hacia afuera. Nos convendría como iglesia volver a capturar el temor del Señor y saber que su Presencia no es un juego ni un pasatiempo.
• "Al oír Ananías estas palabras, cayó y expiró. Y vino un gran temor sobre todos los que lo oyeron . . . Y vino gran temor sobre toda la iglesia, y sobre todos los que oyeron estas cosas. . . De los demás, ninguno se atrevía a juntarse con ellos" (Hechos 5:5, 11, 13).
• " Porque Jehová tu Dios es fuego consumidor, Dios celoso" (Deuternomio 24:4).
• "Los pecadores se asombraron en Sion, espanto sobrecogió a los hipócritas. ¿Quién de nosotros morará con el fuego consumidor? ¿Quién de nosotros habitará con las llamas eternas?" (Isaías 33:14).
• "Y el uno al otro daba voces, diciendo: Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos; toda la tierra está llena de su gloria. Y los quiciales de las puertas se estremecieron con la voz del que clamaba, y la casa se llenó de humo. Entonces dije: ¡Ay de mí! que soy muerto; porque siendo hombre inmundo de labios, y habitando en medio de pueblo que tiene labios inmundos, han visto mis ojos al Rey, Jehová de los ejércitos. Y voló hacia mí uno de los serafines, teniendo en su mano un carbón encendido, tomado del altar con unas tenazas; y tocando con él sobre mi boca, dijo: He aquí que esto tocó tus labios, y es quitada tu culpa, y limpio tu pecado" (Isaías 6:3-7).
2. "Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca" (Apocalipsis 3:16).
3. El temor de Jehová en los creyentes y en los no creyentes no extinguió el fuego del avivamiento. Por el contrario, fue ese temor que avivó el fuego de la presencia del Señor. Dios continuó obrando a través de la "mano de los apóstoles", Él continuó sanando, sacando espíritus malignos. Este tipo de fuego es como un incendio forestal, tarde o temprano alcanzará a las comunidades vecinas. Si la iglesia continúa en el temor del Señor, vive en santidad y en obediencia permanente a Dios, si la iglesia no se vuelve "egocéntrica" creyendo que lo que sucede es por causa de ella misma, entonces no podrá apagarse el fuego del Señor y este fuego continuará extendiéndose a otras ciudades. La clave es que la toda la gloria y el honor se lo lleve Dios, no nosotros.
• "Y por la mano de los apóstoles se hacían muchas señales y prodigios en el pueblo; y estaban todos unánimes en el pórtico de Salomón. Y los que creían en el Señor aumentaban más, gran número así de hombres como de mujeres; tanto que sacaban los enfermos a las calles, y los ponían en camas y lechos, para que al pasar Pedro, a lo menos su sombra cayese sobre alguno de ellos. Y aun de las ciudades vecinas muchos venían a Jerusalén, trayendo enfermos y atormentados de espíritus inmundos; y todos eran sanados" (Hechos 5:12, 14-16).
• "Y miré, y oí la voz de muchos ángeles alrededor del trono, y de los seres vivientes, y de los ancianos; y su número era millones de millones, que decían a gran voz: El Cordero que fue inmolado es digno de tomar el poder, las riquezas, la sabiduría, la fortaleza, la honra, la gloria y la alabanza. Y a todo lo creado que está en el cielo, y sobre la tierra, y debajo de la tierra, y en el mar, y a todas las cosas que en ellos hay, oí decir: Al que está sentado en el trono, y al Cordero, sea la alabanza, la honra, la gloria y el poder, por los siglos de los siglos. Los cuatro seres vivientes decían: Amén; y los veinticuatro ancianos se postraron sobre sus rostros y adoraron al que vive por los siglos de los siglos" (Apocalipsis 5:11-14).
• "Para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado . . . a fin de que seamos para alabanza de su gloria, nosotros los que primeramente esperábamos en Cristo. . . fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa, que es las arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida, para alabanza de su gloria" (Efesios 1:6, 12, 13-14).
Señor, haz lo que sea necesario para que vuelva el temor a tu iglesia. Fuimos creados para ti, para la alabanza de tu gloria. Señor que sólo Tú recibas el crédito, la alabanza y la gloria por tus milagros, maravillas, sanidades, prodigios. Que estas señales apunten a que tu Presencia sea esparcida de nuestras "Jerusalenes" a nuestras "Judeas", "Samarias" y hasta lo último de la tierra!
Bendiciones,
Christian Sarmiento.

Christian Sarmiento,
