dicIEMBRE 14
Devocional "Lo "si" del Jesus"
Hola amigo (a), quiero en estos dias compartir acerca de los si condicionales de Jesus.Seran unos dias maravillosos.
Sabemos que el castellano tiene dos palabras iguales (con la única diferenciación del acento), pero totalmente diferentes de significado. La palabra «sí» como adverbio
afirmativo «sí», y «si», como conjunción condicional.
En el pasaje que nos sirve de tema (Juan 8:30 al 59) , encontramos cinco «si» condicionales pronunciados por Jesús, que bien pueden ser comparados a las bisagras de otras tantas puertas: Sobre ellos gira la actitud del alma y nuestra suerte eterna.
Todo trato humano se basa en esta conjunción condicional, el comercio, la amistad, el amor: “Si pagas”, “si quieres”, “si te casas”. Así ocurre también en el terreno espiritual. ¿Es que Dios exige condiciones como cualquier contratante humano? Hasta cierto punto, no; ninguna exigió para tomar la iniciativa de nuestra salvación. Su amor se desbordó sin consultarnos, envió a Cristo espontáneamente, abrió las puertas de la Gracia, proveyó salvación…
En esto consiste la soberanía de Dios; pero Él no quiere obligarnos a pasar a la fuerza por el camino que su misericordia nos abrió para darnos acceso a la bienaventuranza eterna. En esta disputa de Jesús con los fariseos, nos presenta como cinco puertas, puestas una tras otra, por las cuales todo discípulo suyo tiene que pasar.
1. La puerta del discipulado (v. 31)
“Si permaneciereis en mi Palabra, seréis verdaderamente mis discípulos.”
Esta es la primera relación que se establece entre el alma y su Salvador. Cualquier persona que oye el Evangelio es un discípulo incipiente. A los cinco minutos ha aprendido algo de las verdades de Dios. Esta primera relación es indispensable para llegar a otras relaciones más elevadas: La de “amigos”, “hijos”, “redimidos”, etc.; sin dejar la de discípulos, ya que la fe empieza, o viene, por el oír. Sin embargo, de nada sirve oír con más o menos atención; ser discípulos una temporada, si no se cumple la condición que Cristo establece que mediante un solemne si condicional: “Si permaneciereis en mis palabras, seréis verdaderamente mis discípulos “. Permanecer es una condición esencial. Muchos han sido discípulos por unos minutos o por meses; han recibido el mensaje con gozo, pero como la simiente caída entre pedregales, su fe ha sido temporal.
Jesús declara en este pasaje que solamente los que permanecen vienen a ser verdaderos discípulos modelados por el Maestro. Sin permanecer, nunca serás ni discípulo, ni hijo, ni redimido: El que no pasa totalmente la primera puerta, no pasará la segunda, ni la tercera. Veremos mañana cuáles son éstas.
Que Dios te continue re-bendiciendo..

Felix Vargas
