NOVIEMBRE 6
Devocional "Este río no es para Bañarse, es para Cruzarlo"
Hola, quisiera que leyeras Josue 1: 1 al 9.
En este capítulo encontramos a Dios en un momento importante, ya Moisés no estaba, ahora era el turno de Josué, y en ese momento, en ese cambio de liderazgo Dios viene y le dice 3 veces que se esfuerce y sea valiente.
Este pueblo estaba a punto de entrar a la tierra prometida, estaba a apunto de entrar a la tierra que Dios les había preparado.
Dios le prometió a Israel que lo llevaría a una tierra en la que podrían vivir con dignidad, implicaba que sus hijos no iban a tener que recibir latigazos por no poder llevar ladrillos, ahora ellos podían tener su lugar, era un sueño.
Para un esclavo era un sueño tener un terreno y dejar de estar bajo el yugo de un pueblo que los oprimía.
A cada uno de nosotros Dios nos ha hecho grandes promesas, y si lo hace es porque El quiere cambiar tu destino y el de los tuyos para siempre.
El pueblo de Israel estaba a punto de tomar ese sueño, ya iban a dejar de ser esclavos y ser dueños de su propia nación.
Cuando el pueblo de Israel entró a la tierra prometida tuvo que luchar, lo primero que se encontraron fue a Jericó, y luego otra y otra ciudad con la que debían luchar.
Nosotros nos imaginamos que el cumplimiento de nuestros sueños es dejar de trabajar o luchar y tenerlo todo en la mano. El pueblo de Israel lo que encontró fue una tierra de pelea, pero asi y todo era de ellos.
No te sorprendas de encontrar oposición cuando pones un pie en lo que Dios te ha prometido. En la tierra prometida hay enemigos que nos están esperando para vencernos y destruir nuestra moral.
En medio de ese contexto Dios le dice a Josué que se esfuerce y sea valiente.
Herencia (V-6): es algo que es nuestro, legalmente nos pertenece. Y eso era la tierra prometida, herencia de ellos.
Cuando Dios nos promete algo es porque es nuestro.
Cuando nos apropiamos de lo que Dios dijo que era nuestro debemos entonces ser esforzados y valientes, y es que van a haber momentos en los que el enemigo va a querer venir a robarnos lo que es nuestro o a engañarnos y hacernos pensar que no es así.
Tres principios para apropiarnos de esas promesas
1.Una orden clara (V2).
El jordán era el límite de donde estaba el desierto del que venían después de 40 años y la tierra prometida.
El jordán era un límite que hacía que el pueblo de Dios no pudiera entrar a la tierra prometida.
¿Cuál es tu Jordán?
Quizá tu carácter, alguna adiccion, falta de perdon, falta de un compromiso mas fuerte con Dios o quizá debes esforzarte un poco más.
Josué pasó el Jordán, él mismo lo hizo, y cuando le creyeron a Dios. Dios actuó con milagros.
Notaras que Dios no arrastró a Josué y lo pasó por el Jordán, sino que Josué mismo se levantó para cruzar el Jordán. La promesa de Dios estaba ahí y no había Jordán que lo detuviera.
El no se quedó viendo el río, la promesa de Dios estaba al otro lado del río.
Levántate y cruza tu Jordán en el nombre de Jesús.
Mañana seguiremos con los otros dos principios para apropiarnos de las promesas de Dios.

Que Dios te Continué Re-Bendiciendo
Felix Vargas
