OCTUBRE 28
Devocional "En la Mano de Dios II"
Hola, ayer hablamos de que Dios ha provisto a Jesús para que el supla todas nuestras necesidades.
Sigamos viendo hoy que va a hacer Jesús en nuestras vidas si lo dejamos todo en su MANO PODEROSA.
EL QUE TU Y YO ESTEMOS SANOS ES LA VOLUNTAD DE DIOS (Lc.5:12-26)
Dios ha provisto, a través del Mesías, la sanidad para nuestros cuerpos. Un leproso le pregunta a Jesús: "Señor, si quieres puedes limpiarme”. La respuesta revela la voluntad del Padre sobre la enfermedad. "Quiero, sé limpio. Y al instante la lepra se fue de él” . Los evangelios están llenos de testimonios de sanidades en el ministerio de Jesús. Los Hechos de los apóstoles nos muestran muchos de los milagros que hizo la iglesia primitiva. Dios no ha cambiado, Jesús es el mismo ayer, hoy y por los siglos. Su misericordia siempre es nueva hacia los enfermos (Heb. 13:8) (Lam.3:22-24).
NUESTROS PECADOS SON PERDONADOS(Lc.5:20-26)
El perdón es una de las terapias mas poderosas para volver a la armonía y el equilibrio espiritual y emocional. La falta de perdón nos hunde en la culpabilidad y la depresión. Jesús ha venido al mundo, no para condenarlo, sino para perdonarlo y salvarlo dando su vida (Jn.3:17-21). Él es nuestra garantía del perdón de pecados. Dios nos perdona sobre la base de la fe en Jesús y el arrepentimiento. Esto sorprendió al sistema religioso de su tiempo y sigue haciéndolo hoy. El cielo ha legitimado a Jesús para perdonar los pecados del hombre y liberarlo de sus ataduras.
"Hombre, tus pecados te son perdonados (Lc.5:20). "Y a ella le dijo: tus pecados te son perdonados (Lc. 7:48). ”Mujer, ¿dónde están los que te acusaban? ¿Ninguno te condenó? Ella dijo: Ninguno, Señor. Entonces Jesús le dijo: Ni yo te condeno; vete. y no peques mas (Jn.10:10-11).
JESUS CAMBIA EL SENTIDO DE NUESTRA VIDA (Lc.5:27-32)
Uno de los mayores beneficios que puede experimentar el ser humano es encontrar el sentido de la vida. Las grandes frustraciones del hombre vienen dadas por la falta de ese sentido de la existencia y del propósito (proyecto) en este mundo. El apóstol Pedro lo encontró, después de una noche de fracaso y pérdida, obedeciendo la voz de Jesús (Lc.5:1O-11) (Mt.4:18-20). Mateo (Leví), recibió el verdadero sentido a su vida cuando respondió con firmeza al llamamiento del Mesías. Solo una palabra le bastó para entrar a formar parte de la dicha mas grande del hombre: "Sígueme”.
Desde ese momento abandonó la rutina diaria de cobrar impuestos para otros, y entró en el dinamismo glorioso de ser un discípulo de Jesús. El llamamiento divino es un beneficio de la gracia de Dios que transforma nuestra existencia y la eleva a un sentido de dirección privilegiada. No todos han sido llamados para ser apóstoles, profetas o pastores... dejándolo todo para seguir al Maestro; pero todos podemos experimentar la dicha de ser llamados a la comunión con el Hijo que revolucionará nuestras vidas (1Jn.1:1-3). “Fiel es Dios, por el cual fuisteis llamados a la comunión con su Hijo Jesucristo nuestro Señor” (1Co.1:9).
Que Dios te continue re- bendiciendo.
Felix Vargas
