OCTUBRE 20
Devocional "No Dejes Pasar tu Oportunidad"
"Si oyereis hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones..." (Salmo 95: 8) "He aquí yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abriere la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo" (Apocalipsis 3: 20)
Todos tenemos oportunidades que pueden cambiar el curso de nuestra vida. Algunas de estas oportunidades tiene que ver con cosas materiales y otras con cosas espirituales. Tenemos la posibilidad de aprovecharlas y beneficiarnos con lo que se nos ofrece, o dejarlas pasar y sufrir pérdida, que en lo espiritual, llega a ser irreparable.
Dios nos da la oportunidad de salvar nuestra vida, porque esta vida que disfrutamos o destruimos le pertenece a El, y aunque tenemos la libertad de hacer con ella lo que bien nos parezca, si embargo un día tendremos que enfrentarnos a El para rendirle cuentas y asumir las consecuencias: "De manera que cada uno de nosotros tendrá que dar cuenta de sí mismo a Dios" (Romanos 14: 12)
Dios envió un aviso a la generación de Noé, acerca de un severo castigo por su crecida maldad. La gente no quiso escuchar, algunos se burlaron de Noé; pero cuando llegó el diluvio se los llevo a todos.
El Señor Jesús dice ahora: "Yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abriere la puerta.." El énfasis de estas palabras está en "Si alguno oye mi voz y abriere la puerta". Este es el requisito: Oir Su voz y abrir la puerta de nuestro corazón a
El para ser salvos. Una compañía naviera, hace muchos años necesitaba los servicios de un radiotelegrafista, e invitó un día a todos los candidatos a cubrir ese puesto, para ser entrevistados. Mientras llegaba el tiempo de ser atendidos, ellos empezaron a conversar animadamente, a contar sus experiencias y a contarse algunos chistes para quitarse la tensión por aquella entrevista, que significaría la oportunidad de sus vidas. De pronto, un joven que parecía indiferente a todo lo que se decía, se levantó de su asiento y de un salto ingresó a la oficina de entrevistas. Un momento después, aquel joven salió con el rostro sonriente y con el contrato de trabajo entre sus manos.
Los demás candidatos, sin ocultar su molestia, le reclamaron al jefe de entrevistas por qué había atendido a aquel joven antes que a otros que habían llegado antes que él. El representante de la empresa les respondió, diciendo: "Mientras ustedes esperaban, se difundió un mensaje en Morse que decía: Elñ primero que reciba este mensaje, puede entrar directamente a mi oficina y será contratado.
La oportunidad que Dios nos da, no debe ser rechazada, ni descuidada sin que suframos las consecuencias: "Si oyereis hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones..."
Dios, posiblemente, le esté dando hoy a usted una oportunidad. Esté atento a Su voz y acepte lo que le ofrece, porque quizás esa oportunidad no se vuelva a repetir. Que su oído esté receptivo y su corazón obediente.
Que Dios le bendiga rica y abundantemente hoy y siempre.
Pastor, Leonel Zamora Lisboa
