OCTUBRE 13
Devocional "Principios para Mover la Mano de Dios!"
“Yendo Jesús a Jerusalén, pasaba entre Samaria y Galilea. Y al entrar en una aldea, le salieron al encuentro diez hombres leprosos, los cuales se pararon de lejos y alzaron la voz, diciendo: ¡Jesús, Maestro, ten misericordia de nosotros! (Lucas 17:11-13).
Señor ayúdanos a verte, ayúdanos a acercarnos a ti, ayúdanos a estar conscientes de nuestra necesidad de ti, ¡ayúdanos a clamar por tu misericordia!
1. DIOS ESTÁ SIEMPRE DISPONIBLE. Dios está siempre, siempre pasando cerca de nosotros. La clave es pedir que Dios nos abra los ojos para ver que Él siempre está muy, pero muy cerca.
- “Yendo Jesús a Jerusalén, pasaba entre Samaria y Galilea” (Lucas 17:11).
- “Dame fianza, oh Dios; sea mi protección cerca de ti. Porque ¿quién querría responder por mí?” (Job 17:3).
- “Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón; Y salva a los contritos de espíritu” (Salmos 34:18).
- “Gracias te damos, oh Dios, gracias te damos, Pues cercano está tu nombre; Los hombres cuentan tus maravillas”(Salmos 75:1).
- “Pero el que aborrece a su hermano está en tinieblas, y anda en tinieblas, y no sabe a dónde va, porque las tinieblas le han cegado los ojos” (1 Juan 2:11).
- “Porque no os hemos dado a conocer el poder y la venida de nuestro Señor Jesucristo siguiendo fábulas artificiosas, sino como habiendo visto con nuestros propios ojos su majestad” (2 Pedro 1:16).
- “Alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos” (Efesios 1:18).
- “Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios” (Mateo 5:8).
1. DEBEMOS BUSCAR A DIOS. Dios no sólo está cerca, muy cerca, nosotros también debemos acercarnos y buscar a Dios. Es por eso que es tan importante tener los “ojos” espirituales abiertos.
- “Y al entrar en una aldea, le salieron al encuentro diez hombres” (Lucas 1712).
- “El recibirá bendición de Jehová, y justicia del Dios de salvación. Tal es la generación de los que le buscan, de los que buscan tu rostro, oh Dios de Jacob” (Salmos 24:5-6).
- “Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano” (Isaías 55:6).
2. DEBEMOS CONOCER NUESTRA CONDICIÓN. La seguridad de que Jesús está cerca, el correr a su encuentro nos hace conscientes de nuestra condición. Es importante saber cuál es nuestra condición y nuestra necesidad. Tenemos una condición que no nos permite estar en su presencia.
- “Le salieron al encuentro [a Jesús] diez hombres leprosos los cuales se pararon de lejos” (Lucas 17:12).
- “Ten piedad de mí, oh Dios, conforme a tu misericordia; conforme a la multitud de tus piedades borra mis rebeliones. Lávame más y más de mi maldad, y límpiame de mi pecado. Porque yo reconozco mis rebeliones, y mi pecado está siempre delante de mí. Contra ti, contra ti solo he pecado, y he hecho lo malo delante de tus ojos; para que seas reconocido justo en tu palabra, y tenido por puro en tu juicio” (Salmos 51:1-4).
- “Entonces dije: ¡Ay de mí! que soy muerto; porque siendo hombre inmundo de labios, y habitando en medio de pueblo que tiene labios inmundos, han visto mis ojos al Rey, Jehová de los ejércitos!” (Isaías 6:5).
3. DEBEMOS CLAMAR A DIOS POR NUESTRA CONDICIÓN. El reconocer su presencia, el buscarlo, el reconocer nuestra condición nos invita a clamar para ser socorridos con su misericordia.
- “Y alzaron la voz[los leprosos], diciendo: ¡Jesús, Maestro, ten misericordia de nosotros!” (Lucas 17:13).
- “Porque los ojos del Señor están sobre los justos, Y sus oídos atentos a sus oraciones; Pero el rostro del Señor está contra aquellos que hacen el mal” (1 Pedro 3:12).
- “Cercano está Jehová a todos los que le invocan, A todos los que le invocan de veras” ( Salmos 145:18).
- “Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces” (Jeremías 33:3).
- “Por esto orará a ti todo santo en el tiempo en que puedas ser hallado” (Salmos 32:6).
Bendiciones,
Christian Sarmiento
