OCTUBRE 9
Devocional "(+ de Jesús) + (amor de Dios en mí) - (de mí) = ¡una fe poderosa!"
Hola, en que crees que te falta fe?; cual crees que es el area que en mas fe te hace falta. No sera que tu tendrias que unirte al clamor de los apostoles?. Reflexiona hoy a traves de este mensaje:
“Dijeron los apóstoles al Señor: Auméntanos la fe. Entonces el Señor dijo: Si tuvierais fe como un grano de mostaza, podríais decir a este sicómoro: Desarráigate, y plántate en el mar; y os obedecería” (Lucas 17:5-6).
Señor auméntanos la fe en ti, no en nosotros mismos ni en ninguna otra cosa. Llénanos de tu amor, y sólo necesitaremos un granito de fe para vivir victoriosamente, perdonando, amando, y viendo grandes cosas sobrenaturales a través de las cuales Tú recibirás todo el crédito y la gloria. Amén.
1. ¿Por qué piden los discípulos que Jesús les aumente la fe? ¿Aumentar la fe en qué o quién, en Jesús, en ellos mismos? ¿Qué asunto les preocupaba para pedir una mayor cantidad de fe? Si vemos el pasaje anterior, Jesús les pide a los discípulos que perdonen innumerables veces. Los discípulos, parece que entre ellos comentan las palabras de Jesús y llegan a la siguiente conclusión: “Es imposible perdonar una y otra vez si nos siguen ofendiendo y haciendo daño. ¡Eso no es humano! ¡Necesitamos más fe¡ ¡Pidámosle más fe!”
- “Dijeron los apóstoles al Señor: Auméntanos la fe” (Lucas 17:5).
- “Viniendo entonces los discípulos a Jesús, aparte, dijeron: ¿Por qué nosotros no pudimos echarlo fuera? Jesús les dijo: Por vuestra poca fe” (Mateo 17:19-20).
- “Viendo esto los discípulos, decían maravillados: ¿Cómo es que se secó en seguida la higuera?” (Mateo 21:20).
- “Corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios” (Hebreos 12:1-2).
2. La respuesta de Jesús es muy interesante y pareciera que no hiciera sentido. Jesús no habla del tamaño de la fe. Una fe pequeñita como un grano de mostaza es suficiente. El asunto no es el tamaño de la fe, el asunto es en QUIÉN coloco mi fe. Si la coloco en mí mismo, fracaso. Si coloco mi fe en la institución eclesiástica, cualquiera que ésta sea, me frustro. Si coloco mi fe en mis seres más queridos, en mis mejores amigos, tarde o temprano me fallarán, no me entenderán, o no me darán lo que yo espero. Si coloco mi fe en Dios, en Cristo, ¡TODO LO QUE ESTÉ DENTRO DE LA VOLUNTAD DE DIOS SERÁ POSIBLE! ¿Hay algo imposible para Dios? No importa si yo tengo todos los talentos, si hablo cien mil idiomas, si soy muy estudiado, si tengo una posición elevada en la iglesia, o si tengo muchos bienes, nada de esto me da fe. Lo único que hace que mi fe se valide es la plenitud, la llenura de Dios, de Él que es amor. “Y si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes, y no tengo amor, nada soy”. ¡Más de Jesús, más amor, menos de mí,= fe poderosa!
- “Si tuvierais fe como un grano de mostaza, podríais decir a este sicómoro: Desarráigate, y plántate en el mar; y os obedecería” (Lucas 17:6).
- “y si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes, y no tengo amor, nada soy” (1 Corintios 13:2).
- “Corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios” (Hebreos 12:1-2).
- “Otra parábola les refirió, diciendo: El reino de los cielos es semejante al grano de mostaza, que un hombre tomó y sembró en su campo; el cual a la verdad es la más pequeña de todas las semillas; pero cuando ha crecido, es la mayor de las hortalizas, y se hace árbol, de tal manera que vienen las aves del cielo y hacen nidos en sus ramas” (Mateo 13:31-32)
- “Respondiendo Jesús, les dijo: De cierto os digo, que si tuviereis fe, y no dudareis, no sólo haréis esto de la higuera, sino que si a este monte dijereis: Quítate y échate en el mar, será hecho. Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis” (Mateo 21:20-22).
Bendiciones,
Christian Sarmiento
